Prueba tu propia versión de la receta tradicional china de "pepinos machacados con sésamo blanco". Deja que el niño tome la iniciativa y trabaje con el rodillo.
También se pueden hacer cintas con los pepinos.
En general, déjale masticar diferentes hierbas: cilantro, perejil, acedera, distintas coles, y que pruebe nuevos sabores.
Ve con el niño de excursión al mercado y deja que pruebe cosas diferentes.
También se pueden remojar frutos secos, tostarlos, molerlos en la molinilla de café y espolvorearlos en las ensaladas, junto con aceite de lino.
El apetito se estimula con rábanos y todo tipo de rábanos: el verde en verano y el negro amargo en otoño, con aceite de girasol. Además, hay que darle probióticos infantiles; así tendrá más hambre, podrás dirigirlo hacia el deporte, se cansará y se lanzará sobre la comida por la mañana.
Puede que le falte microbiota en el tracto gastrointestinal. En ese caso, prepara semillas de lino con agua hirviendo y usa ese mucílago, colado a través de una gasa, para ayudar a recubrir el estómago.
La leche auténtica es imprescindible, y puedes rallar zanahoria y añadir pasas para una especie de sopa de verano; también se puede usar arándanos.
Tengo un niño de cinco años que come poco. ¡Darle de comer es todo un problema! Antes al menos me salvaba con pasta y pepinos frescos, pero ahora, al parecer, sus gustos están cambiando y ha empezado a rechazar la comida habitual.
Por favor, sugeridme recetas para cenas infantiles. ¡Os estaré muy agradecida por cualquier respuesta! #comida #niños