Sabía que alguien pensaría que el tipo mismo lo había probado, pero no. Solo soy una amargada de la vida, así que nunca me he tragado semen, una vez solo lo probé con el dedo y sabía horrible, agrio. Y luego hablando con un conocido mujeriego, él me dijo que todo depende de la alimentación. Por cierto, en los hombres que fuman, el semen suele saber amargo. Cuando también me sorprendí por sus conocimientos en el tema, me dijo que las prostitutas con las que salía se lo habían contado. Así que no puedo afirmarlo con seguridad. Pero el hecho de que un aparato normal, sano y limpio no huele ni tiene sabor es un hecho. Y si lo tiene, significa que o está sucio o enfermo.